10 Cosas Que Debes Saber Sobre Tu Novio Gringo

Porque a veces el idioma no es la única diferencia...

A todas las Latinas que vivimos en EEUU nos pasa alguna vez. Y si no te pasa aquí, seguro en algún momento te sucedió que conociste un americano, con la mochila en la espalda de viaje por nuestras tierras.

Cualquiera sea el caso, es evidente que las diferencias culturales son bastante grandes, y aunque el amor sea un idioma universal; el camino a recorrer hasta que todo sean corazones y flores, está lleno de malentendidos.

Si te preguntas como sobrevivir a esa etapa, no desesperes; continua leyendo y verás los 10 pasos para entender mejor a tu novio "Gringo"...

1. Verlo 1 vez por semana es suficiente.

Los chicos americanos son mucho mas lentos que los latinos en generar esa dependencia pasional que tanto conocemos nosotras. Si él hace planes para verse sólo una vez por semana, no siempre quiere decir que este desinteresado; sino que quiere aún mantener su independencia y la tuya, hasta que se conozcan mejor.

2. Deja tu “Latino Time Zone” de lado e intenta ser puntual.

Los americanos, sobretodo en las ciudades más grandes, valoran mucho su tiempo. Si los dejas esperando es porque no los respetas. De todas formas no son tan estrictos, hasta unos 30 minutos de retraso son aceptables.

3. Reconoce su estilo más casual.

Solo porque se viste como mochilero el 90% de su tiempo, no es motivo para que insultes su estilo. La forma de encontrar el equilibrio es dejar tus vestidos en el armario y tu maquillaje de lado si simplemente están camino al supermercado. Si mis amigas latinas!... ésta vez hablo de nuestra mala costumbre de vestirnos de fiesta para cada ocasión.

4. Si no quiere bailar no es por ser aburrido.

Los americanos tienen muchas cosas a favor. Son por lo general muy metódicos, funcionales y su sarcasmo te hará reír como pocos. Pero sus caderas son bastante rígidas, y de la misma manera que no puede pronunciar "correr" de la forma correcta, tampoco pueden seguir tus rápidos pasos y movimientos sensuales

Tenle paciencia y enséñale a bailar en privado. Más de uno volteará a verlos la próxima vez.


5. Te va a pedir que le cocines, y no es por machista.

Simplemente él no tiene la culpa de que las latinas, poseamos talento para cocinar mucho más que unos simples huevos revueltos. Además te ves bien sexy con el cucharón en la mano… Aprovecha, lúcete!

6. No sexo en la primera cita!? Igual, siempre esperan algo.

Por lo general los latinos son mucho mas arriesgados a la hora de intentar tener sexo en la primera cita. Los hombres americanos sólo harán esto si lo quieren es una aventura de una noche. Pero si les gustas, aguantarán sin presionarte demasiado hasta la tercera cita. Pero no te emociones… los juegos de pre-calentamiento son su método favorito para aguantar tantos días.

7. Quiere esperar para conocer a tu familia? Pues tiene razón.

A no ser que sea un americano-italiano, seguramente no esté nada acostumbrado a las familias ruidosas, que todo lo quieren saber, y que en cada ocasión posible intentan "latinizarlo" un poco más. Vamos… tú también sabes lo difícil que puede ser vivir con nuestras familias latinas. Déjalo que se acostumbre a ti, que te conozca, y luego sin dudas hasta le parecerá divertida la hazaña familiar.

8. No te enfades si confunde los tacos con flautas.

No es su culpa, de verdad. Tenemos que culpar a las marcas de comida congelada, que aún no se enteraron que un rollito frito y relleno de por ejemplo pollo se llama flauta y no taco!  Si el es víctima de ésta mentira, primero, ayúdalo a cambiar su dieta; y luego llévalo a comer al mejor mexicano que conozcas.

9. Un “hermosa” por día no es suficiente?

Piensa que los "gringos", por lo general, no tienen la costumbre de andar gritándole cosas a las mujeres por la calle. No es parte de su cultura.

Aprovecha y entiende, que un "hermosa" por día de parte de tu amor, vale mucho más que esos 20 desconocidos que te gritan por la calle.

10. Nadie puede ser más infiel que el hombre latino!

Ah no, espera… los americanos tienen la misma reputación que los latinos. Es cosa de hombres supongo... El lado bueno? Los americanos no saben esconderlo tan bien…