Los 9 misterios de las telenovelas

Misterios "telenoveleros" que nunca resolveremos

1. Doña Luisa Fernanda del Valle y otros nombres compuestos.

Los latinos somos conocidos mundialmente por nuestra cualidad de utilizar tres nombres juntos y que combinen desde flores, valles y bosques. Uno creería que en pleno siglo XXI ya habríamos dejado esa moda por la nueva ola de nombres americanizados y mal escritos como Braian o Maikol...

2. Al final todas las marginadas son hijas del magnate o enamoran al hombre más rico y sensual

Ojalá algunas de éstas mujeres nos dieran su secreto, porque yo no veo que suceda demasiado en la vida real.

De una forma u otra, siempre las jóvenes que nacieron pobres, en un hogar humilde y criadas por sus abuelos o tíos, sin recursos ni estudios, terminan siendo hijas de algún viejo rico con apellido importante.

Como si esto no fuera lo suficientemente imposible, a veces terminan millonarias  tras conquistar al mejor estilo princesa de Disney, al soltero más codiciado de toda la ciudad. Por supuesto que ese hombre era un idiota hasta que la conoció a ella y la vida le cambió para siempre… 

3. Hablar solos no es de locos, o si?

Si los ves en la calle piensas que son locos, y siempre tienes cuidado de que nadie te descubra a ti. Pero en las telenovelas la realidad es otra. Por alguna razón los personajes pueden hablar e incluso gritar solitos en una habitación, o mirándose a un espejo. Con voz desgarrante y una mirada que intimida a cualquiera, ninguno tiene miedo de que lo descubran, y cantan sus planes macabros a los cuatro vientos para que sólo los escuchen las paredes que los rodean.

4. De espaldas es más fácil

El hablar por espaldas toma todo un nuevo sentido en las telenovelas. Ya no se trata de hablar mal de una persona mientras no está presente. En este género televisivo los personajes discuten, o hablan de emociones profundas generalmente dándose la espalda… y que no te extrañe si también utilizan un espejo como mediador.

5. Las chicas malas se divierten más

No solo vemos este fenómeno en el porcentaje de veces que la chica buena se la pasa llorando o la mala se la pasa riendo. Las villanas pareciera que tienen un muy buen sentido de la moda y se permiten maquillarse con ojos bien oscuros y labios rojos. Ni que hablar de los vestidos ajustados y las risas malévolas que perjudicar a alguien más puede causarles. Mientras tanto las mas buenas se las pasan trabajando, mal vestidas, sin maquillaje y por supuesto lamentando sus desgracias.

6. Al final, la tragedia siempre persigue a los villanos

Será que las telenovelas aplican también la ley del Karma. Pues resulta que todos los que han pasado la telenovela entera intentando hacer sufrir y maldiciendo gente, terminan muriendo o paralíticos. Un buen accidente fatal, un incendio que los quema vivos o el ataque de una bestia submarina. Nada parece demasiado excéntrico para darle el final menos digno a los villanos.

7. El soltero más codiciado, también es el más idiota

Hay algunos factores de la telenovela que si se pueden comparar con la realidad, como que las mujeres siempre se peleen por el hombre más guapo e idiota.

Los galanes más deseados resultan ser demasiado fáciles de manipular. Se dejan besar por las malas que supuestamente no les atraen; creen cualquier mentira en contra de las pobres chicas buenas y nunca pueden tomar decisiones sin que los villanos opinen sobre su vida.

Vamos que para ser tan bellos y poderosos tienen el autoestima bastante bajo...

8. Siempre hay un huérfano para ayudarte

Los olvidados de la sociedad, los huérfanos o sin techo cumplen el rol vital de confidentes y mejor amigo de las chicas pobres y buenas.

A la vez ella es la única que cree en él, nadie más lo considera apto para sobrevivir o incluso tener algún tipo de inclusión social. 

9. La Virgencita de Guadalupe es todo un personaje

Poca gente en éste siglo sigue siendo tan tradicional. Pero las buenas de las telenovelas no dudan ni un segundo cuando se trata de ponerse sus mantillas, pañuelo en mano y salir de rodillas a rezarle a la Virgen de Guadalupe por el bienestar del Idiota del que hablamos antes.

Por supuesto que, en contra de todas las reglas, el rezar en la capilla o iglesia también se hace en voz alta.